martes, 5 de abril de 2016

¿Sabías que las TIC pueden ejercer un verdadero CONTROL SOCIAL?


La formación de la opinión pública se consigue, básicamente, con la influencia que los medios de comunicación de masas ejercen sobre las personas y con la influencia personal que los líderes de opinión -amigos, familia, etc.- pueden ejercer sobre nosotros (es la conocida “teoría de los dos escalones de la comunicación” de Katz y Lazarsfeld). El concepto de masas, que implica una audiencia gigantesca, indiferenciada y dirigida a un público disperso, se está transformando en una comunicación mucho más directa y específica.

En una sociedad en la que los constantes cambios tecnológicos no dan tregua, no dejan de aparecer nuevas formas de comunicación (Twitter, Facebook, Pinterest…) que contribuyen a la formación de la opinión pública desde la base. Son canales de comunicación bidireccional, es decir que permiten una comunicación en ambos sentidos, que facilitan el que se pueda expresar una opinión personal, diversa y plural, además de que se pueda debatir de forma democrática por parte de usuarios o grupos.

Una de las principales funciones de estas instituciones mediáticas es que ofrecen a los individuos las herramientas necesarias para poder representarse y manifestar ideas u opiniones propias.

Las TIC han propiciado la aparición de grupos o movimientos sociales, surgidos por el carácter de inmediatez y por la horizontalidad que permiten las redes sociales, en una relación de tú a tú. Aunque a decir verdad, no se están obteniendo los resultados esperados (de momento), sino que han sido más bien pobres en relación con las expectativas que se suscitaron. No obstante, la Red ofrece una posibilidad inédita de conectar a todos de forma instantánea, permitiendo así la observación y el control.

Estos medios propician que las instituciones conozcan a su vez el pensamiento del ciudadano, del consumidor, pues permiten medir de una manera más clara la opinión o las demandas sociales, es decir, permiten y fomentan una retroalimentación.

Concretamente, la red social Twitter, ya que la he nombrado como ejemplo, propicia una actividad comunicativa que se puede establecer en base a dos grandes campos:


– Las tecnologías de la información y la comunicación “eliminan” parcialmente el sentido unidireccional de la comunicación que tradicionalmente ofrecen los medios de masas.


– Las instituciones, gracias a estas nuevas tecnologías, pueden establecer un feedbackcon los consumidores o usuarios.

Basándonos en los conceptos de la concepción marxista sobre el análisis social que consiste en identificar el modo de producción y la infraestructura, y ver cómo condiciona el resto del sistema social (dejando aparte los planteamientos políticos de Marx), se podría decir que estos nuevos medios de comunicación contribuyen al cambio social, pues implican cambios en el modo de producción de los contenidos. Permite que los individuos puedan interactuar con los medios de comunicación expresando su propia opinión y teniendo un peso en la estructura social.

La actividad comunicativa que posibilita Twitter sirve de herramienta de control social, pues se puede ejercer, por parte de los usuarios, una forma de control de cualquier hecho o evento, de la puesta en escena, de los contenidos, de sus organizadores y, cómo no, de sus protagonistas…

Estos nuevos medios propician una forma de hacer crítica mediante la persuasión, la ridiculización y la murmuración por parte del público que asista a cualquier acontecimiento o evento (in situ o viéndolo a través de cualquier medio de comunicación…) y que a través de Twitter pueden ofrecer una visión diferente de la versión institucional.

De tal manera que, en el caso de producirse esta forma de disensión por parte de los usuarios que critican ciertos comportamientos, puede provocar un cambio social y puede ejercer una verdadera influencia. La acción humana (el internauta), por tanto, puede ejercer una forma clara de poder motivada por estas nuevas tecnologías.

Creo que ya no se puede entender una actividad comunicativa sin la presencia de las redes sociales. Claro está, que paralelamente a estos avances tecnológicos que aparecen en el mercado, y como ya he comentado anteriormente, la sociedad también se debe reconfigurar o actualizar, domesticando estos medios pues, de no ser así, muchos ciudadanos quedarán en la denominada “brecha digital”, es decir, en un estrato inferior.

La sociedad está experimentando una forma de vida individualista. Parece que van quedando atrás las grandes causas colectivas de libertad, de derechos humanos… que son sustituidas por la intimidad y la solidaridad interpersonal (concepto éste conocido como “posmodernidad”).

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